Pareja y conflicto

Ni el conflicto es el fin de una pareja ni el estancamiento el pistoletazo para enterrar la relación. Pero, antes de empezar, ¿te has perdido nuestras primeras píldoras de la felicidad anteriores? Antes de empezar a leer puedes tomarlas a tu ritmo:

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· Píldora 8

· Píldora 9

Como señalamos en la píldora anterior, la relación de pareja es un aspecto fundamental de nuestro bienestar personal. Sólo si goza de buena salud es una fuente de disfrute y felicidad.

Toda relación evoluciona con el tiempo, y aparecen los conflictos. Vamos a diferenciar lo que entendemos como simples episodios de malestar en la relación y el momento del estancamiento, que es interpretado normalmente como el principio del fin de la relación.

Los conflictos se producen de manera cotidiana en cualquier convivencia entre dos personas. Es un hecho natural en toda pareja que no podemos ―ni debemos― evitar y que va a contribuir de forma decisiva al éxito en el futuro de la pareja. Tal Ben Shahar lo entiende como “vacunas” que desarrollan la capacidad de defensa de la pareja, inmunizándola contra posibles conflictos futuros de mayor importancia. El hecho de que no se produzcan conflictos menores en una pareja es señal de que ambos están evitando enfrentarse a situaciones de confrontación y sin ellas no es posible llegar a acuerdos y realizar ajustes que mejoran la convivencia.

Lo importante es superar los malos momentos y salir reforzados. Siempre que lo positivo pese más en la balanza sobre lo negativo, las desavenencias serán ocasiones para mejorar y nos permitan incluir reajustes positivos.

El estancamiento supone el gran problema de una pareja. Se produce cuando la relación llega a un punto en el que no se reconoce la salida y es interpretada casi siempre como el punto de ruptura y fin de la relación. Suele relacionarse con aspectos fundamentales para ambos como los hijos, el dinero, los familiares o la sexualidad y supone un dilema profundo que afecta a los dos o al menos a una persona de la pareja. El dilema se plantea como una elección entre la propia integridad, permanecer fiel a sus creencias, o aceptar cambiarlas para continuar la relación de pareja. Es la causa de numerosos divorcios.

Sin embargo, el estancamiento debe vivirse como una oportunidad para el crecimiento personal e interpersonal. En realidad es el momento de ponerse a trabajar por la pareja, en lugar de constituir el punto de abandono. Quienes superan estos momentos salen doblemente reforzados y su relación se convierte en auténtica y más íntima.

Por lo tanto, plantearnos los problemas en el camino como oportunidades para reforzar la relación es la actitud que más nos encamina a vivir la pareja como una fuente de gratificación y bienestar en nuestras vidas.

Claves para afrontar los conflictos de pareja:

1. Toques de afecto.

Gottman es pionero en el estudio de los indicios que señalan cuándo una pareja va a romperse. En 1986 creó El Laboratorio del Amor. Llevó a recién casados al laboratorio y observó la interacción entre ellos. Las parejas fueron medidas con electrodos mientras hablaban sobre su relación. Seis años después comprobaron que las previsiones que realizaron sobre su continuidad se acercaban a la realidad en un 94%.

De entre las conclusiones que sacaron, Gottman recomienda el toque de afecto para impulsar la buena relación en una pareja. Bastaría con que cada miembro de la pareja ofreciera tres toques de afecto diarios a la otra persona (un beso apasionado, un correo afectuoso, un cumplido o una muestra de admiración) para que la relación se desarrolle de un modo más estable y quede reforzada. Sugerimos hacer una lista con aquellos toques de afecto que podrías ofrecerle a tu pareja y después comenzar a introducirlos en la relación hasta que se convierta en algo natural.

2. Centrarse en lo positivo de la otra persona.

Normalmente, en las situaciones de conflicto nos centramos en los aspectos negativos de la otra persona. Esos pensamientos refuerzan constantemente nuestra sensación de que la pareja no funciona.

Es importante que recordemos los aspectos positivos que el otro aporta a la pareja y que sepamos acentuar su presencia en el otro mediante la comunicación. Es fundamental que el otro conozca qué elementos aprecia especialmente el otro en su aporte a la pareja. Esa es una importante manera de conseguir que tenga interés en practicarlos más a menudo.

Podemos escribir esa lista de elementos positivos junto con otra en la que nos planteemos las acciones que podemos llevar a cabo por nuestra parte para mejorar la relación.

Escribe diferentes frases con seis posibles finales y después escoge aquellas frases con el final que te parezca más adecuado para llevarlas a cabo.

Finalmente, pasa a la acción.

Si necesitas más información, puedes escribirnos a info@emotionhr.com.

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